ARDE AMERICA
martes, 16 de diciembre de 2014
lunes, 15 de diciembre de 2014
sábado, 13 de diciembre de 2014
miércoles, 10 de diciembre de 2014
martes, 9 de diciembre de 2014
sábado, 6 de diciembre de 2014
jueves, 4 de diciembre de 2014
sábado, 29 de noviembre de 2014
viernes, 28 de noviembre de 2014
martes, 25 de noviembre de 2014
miércoles, 19 de noviembre de 2014
domingo, 16 de noviembre de 2014
sábado, 15 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
ARGENPRESS.info - Prensa argentina para todo el mundo
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En crisis Siria grandes medios muestran sus ataduras con industrias military de inteligencia
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jueves, 13 de noviembre de 2014
miércoles, 12 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
lunes, 10 de noviembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
sábado, 8 de noviembre de 2014
viernes, 7 de noviembre de 2014
jueves, 30 de octubre de 2014
martes, 28 de octubre de 2014
miércoles, 22 de octubre de 2014
domingo, 28 de septiembre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
jueves, 25 de septiembre de 2014
domingo, 21 de septiembre de 2014
sábado, 20 de septiembre de 2014
viernes, 19 de septiembre de 2014
ARGENPRESS.info - Prensa argentina para todo el mundo
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Mision final de Estados Unidos y el Daesh en Siria : Derrocar al Leon
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jueves, 18 de septiembre de 2014
sábado, 13 de septiembre de 2014
jueves, 11 de septiembre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
domingo, 7 de septiembre de 2014
sábado, 6 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
miércoles, 3 de septiembre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
domingo, 31 de agosto de 2014
sábado, 30 de agosto de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
lunes, 25 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
jueves, 21 de agosto de 2014
lunes, 18 de agosto de 2014
domingo, 17 de agosto de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
martes, 12 de agosto de 2014
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jueves, 7 de agosto de 2014
miércoles, 6 de agosto de 2014
lunes, 4 de agosto de 2014
domingo, 3 de agosto de 2014
sábado, 2 de agosto de 2014
viernes, 1 de agosto de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
domingo, 27 de julio de 2014
viernes, 25 de julio de 2014
jueves, 24 de julio de 2014
miércoles, 23 de julio de 2014
martes, 15 de julio de 2014
lunes, 14 de julio de 2014
domingo, 13 de julio de 2014
viernes, 11 de julio de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
jueves, 3 de julio de 2014
lunes, 30 de junio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
viernes, 27 de junio de 2014
jueves, 26 de junio de 2014
miércoles, 25 de junio de 2014
sábado, 21 de junio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
hermano y padre
Discurso de Edgardo Enriquez Espinosa en acto Homenaje al Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria caido en combate.
hermano y padre
hermano y padre
jueves, 12 de junio de 2014
miércoles, 11 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
sábado, 31 de mayo de 2014
jueves, 29 de mayo de 2014
miércoles, 28 de mayo de 2014
Extracto de la intervencion de ex-militante del MIR en el lanzamiento del libro " Resistentes y Clandestinos " , Nov. 2011.---------------------...
El primer
acto de Resistencia a la dictadura que define el MIR define también al
MIR. Más allá de los enfrentamientos y acciones armadas en que
participaron efectivos miristas, es su política de “El MIR no se asila”
la primera acción de Resistencia que sella su carácter. Esta política
define al MIR puesto que es la expresión inmediata de su vocación, de
su compromiso, de su decisión. Y por cierto esta fue una política
esencialmente justa, políticamente correcta y moralmente necesaria, por
más que les pese a los renegados, reconvertidos y revisionistas de
ayer y de hoy.
Es a partir
de esta definición que se consolida el desarrollo de una política de
Resistencia Popular. Es cierto que gran parte de los esfuerzos de
Resistencia en este oscuro período de la dictadura profunda se
centraron en tratar de conservar la fuerza propia, de preservar los
cuadros, de proteger recursos, y que aun así no se tuvo éxito frente a
la envestida represiva que buscaba la destrucción total del MIR. Es
cierto que durante estos primeros años se estuvo muy lejos de tener
condiciones políticas, orgánicas, sociales y materiales, para dar forma
a una Resistencia ofensiva y al uso de la violencia revolucionaria de
las masas. Es cierto que a fines del año 75, el MIR activo en Chile no
era más que un puñado de militantes que porfiadamente insistían en sus
afanes por construir resistencia, por desarrollar la lucha, por
derrocar a la dictadura. Pero también es cierto que pocas veces en
nuestra historia nacional se ha visto militantes con tales grados de
compromiso, de entrega y sacrificio como aquel puñado de resistentes y
clandestinos de la época más oscura de la dictadura profunda.
Y fue a
partir de ese puñado de Resistentes y Clandestinos, como reza el título
de este libro de Robinson Silva, que se comenzó a forjar el despertar
del pueblo chileno. Desde allí surgieron las primeras manifestaciones
sociales a través de mítines relámpagos, marchas del hambre,
organizaciones de pobladores sin casa y de trabajadores cesantes; desde
allí también surgieron las primeras acciones de propaganda armada
contra el régimen tirano. Desde allí se comenzaron a perfilar los
futuros combatientes de lo que un tiempo después comenzaría a ser la
Fuerza Central del MIR y los primeros jefes de la Milicias de la
Resistencia.
sábado, 24 de mayo de 2014
viernes, 23 de mayo de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
domingo, 18 de mayo de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
Parte final del discurso de Edgardo Enriquez por apoyo internacional a la Resistencia Chilena 5 Febrero 1975
Paris:
Compañeros, los progresos de la resistencia chilena en este año y medio de lucha habrían sido imposibles sin el apoyo solidario internacional.
Necesitamos de Vds. pero sabemos que la lucha la ganaremos en Chile.
La Resistencia sabrá cumplir.
El MIR les solicita a Vds. también la solidaridad con los prisioneros políticos argentinos, bolivianos, uruguayos y de toda América Latina, especialmente Raúl Sendic, preso e incomunicado desde hace varios años en el Uruguay.
El MIR no fallará.
Y nos sobrepondremos a los golpes sufridos.
Sabremos triunfar.
Sabremos ser leales a la herencia de nuestros héroes. Su sacrificio fructificará en los combates de cada día y en el triunfo final de la revolución proletaria.
¡¡VIVA LA REVOLUCIÓN OBRERA Y CAMPESINA DE CHILE !!
¡¡ VIVA MIGUEL ENRÍQUEZ !!
jueves, 15 de mayo de 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
lunes, 12 de mayo de 2014
jueves, 8 de mayo de 2014
martes, 6 de mayo de 2014
lunes, 5 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
jueves, 1 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
Extracto del discurso en Concepcion en el 30 aniversario de la caida en combate de Miguel Enriquez :
A la par con ello, el MIR definió su política de ‘No al asilo’ expresado en la consigna “El MIR no se asila”. Esta no fue una actitud voluntarista o antojadiza de la Dirección de entonces y no expresa una posición principista respecto del asilo en particular, sino que refleja la necesidad de la permanencia del MIR en Chile como fuerza política activa y actuante. Respondía no sólo al rol y responsabilidad histórica del MIR sino también, y sobre todo, a las necesidades de un pueblo que quedaba absolutamente desamparado de sus antiguas direcciones y que estaba siendo aplastado a sangre y fuego por una dictadura criminal y despiadada. Miguel explicó y defendió, en más de una ocasión, la validez y certeza de esta política. Por cierto, e independientemente de lo que digan los reconvertidos y renegados de hoy, esta fue una decisión moralmente justa y políticamente correcta.
En aquellos primeros meses, después del golpe, la Dirección se preocupó por conducir el repliegue del MIR, por organizar las fuerzas para la lucha clandestina, por activar los primeros núcleos que empezaran a golpear a la dictadura. Al mismo tiempo, trabajaba en la definición de una línea política que orientara el que hacer en la nueva situación; ésta se conoció en diciembre de ese año con el nombre de “La táctica del MIR en el actual período”, una de las últimas producciones teóricas de Miguel.
La represión, sin embargo, no daba respiro. A la andanada de ataques y golpes represivos a mansalva, provocados en los primeros tres meses de dictadura, el MIR logró sobrevivir a pesar de sufrir bajas considerables. Pero luego, la represión destinó fuerzas y recursos organizados específicamente en buscar, detectar y aniquilar al MIR. Los equipos especializados de exterminio comenzaron a tener éxito de manera creciente. En diciembre cae Bautista van Schouwen, en febrero, marzo y mayo del 74, sufrimos la caída de numerosos compañeros de dirección y cuadros de todo orden. El objetivo máximo de la represión era lograr la eliminación de Miguel y tras ello desata una feroz cacería.
En medio del acoso represivo Miguel no se esconde, permanece en la clandestinidad pero realizando una febril actividad. Descarta y rechaza absolutamente el hacer abandono del país, como le sugerían algunos compañeros de la Dirección. Por el contrario, intenta articular esfuerzos para tratar de ayudar a los detenidos; participa en el rechazo de intentos de negociaciones con la Fach; se involucra en la realización de las primeras acciones de propaganda armada realizadas en julio y agosto de ese año; se preocupa por amortiguar los efectos de los golpes represivos y reconectar a los regionales y bases del partido; interviene, desde la clandestinidad, en el acontecer político con declaraciones y entrevistas; acude personalmente a los puntos de contacto de mayor riesgo prescindiendo del uso de enlaces; es decir, a pesar de las limitaciones de la vida y accionar clandestino, Miguel era un líder de cuerpo presente.
A la par con ello, el MIR definió su política de ‘No al asilo’ expresado en la consigna “El MIR no se asila”. Esta no fue una actitud voluntarista o antojadiza de la Dirección de entonces y no expresa una posición principista respecto del asilo en particular, sino que refleja la necesidad de la permanencia del MIR en Chile como fuerza política activa y actuante. Respondía no sólo al rol y responsabilidad histórica del MIR sino también, y sobre todo, a las necesidades de un pueblo que quedaba absolutamente desamparado de sus antiguas direcciones y que estaba siendo aplastado a sangre y fuego por una dictadura criminal y despiadada. Miguel explicó y defendió, en más de una ocasión, la validez y certeza de esta política. Por cierto, e independientemente de lo que digan los reconvertidos y renegados de hoy, esta fue una decisión moralmente justa y políticamente correcta.
En aquellos primeros meses, después del golpe, la Dirección se preocupó por conducir el repliegue del MIR, por organizar las fuerzas para la lucha clandestina, por activar los primeros núcleos que empezaran a golpear a la dictadura. Al mismo tiempo, trabajaba en la definición de una línea política que orientara el que hacer en la nueva situación; ésta se conoció en diciembre de ese año con el nombre de “La táctica del MIR en el actual período”, una de las últimas producciones teóricas de Miguel.
La represión, sin embargo, no daba respiro. A la andanada de ataques y golpes represivos a mansalva, provocados en los primeros tres meses de dictadura, el MIR logró sobrevivir a pesar de sufrir bajas considerables. Pero luego, la represión destinó fuerzas y recursos organizados específicamente en buscar, detectar y aniquilar al MIR. Los equipos especializados de exterminio comenzaron a tener éxito de manera creciente. En diciembre cae Bautista van Schouwen, en febrero, marzo y mayo del 74, sufrimos la caída de numerosos compañeros de dirección y cuadros de todo orden. El objetivo máximo de la represión era lograr la eliminación de Miguel y tras ello desata una feroz cacería.
En medio del acoso represivo Miguel no se esconde, permanece en la clandestinidad pero realizando una febril actividad. Descarta y rechaza absolutamente el hacer abandono del país, como le sugerían algunos compañeros de la Dirección. Por el contrario, intenta articular esfuerzos para tratar de ayudar a los detenidos; participa en el rechazo de intentos de negociaciones con la Fach; se involucra en la realización de las primeras acciones de propaganda armada realizadas en julio y agosto de ese año; se preocupa por amortiguar los efectos de los golpes represivos y reconectar a los regionales y bases del partido; interviene, desde la clandestinidad, en el acontecer político con declaraciones y entrevistas; acude personalmente a los puntos de contacto de mayor riesgo prescindiendo del uso de enlaces; es decir, a pesar de las limitaciones de la vida y accionar clandestino, Miguel era un líder de cuerpo presente.
martes, 29 de abril de 2014
lunes, 28 de abril de 2014
domingo, 27 de abril de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
viernes, 25 de abril de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
martes, 22 de abril de 2014
Extracto del libro : Que es el MIR 1973-1975
El proletariado de vanguardia, primero, y el conjunto de las masas, después, comprendieron la posibilidad de utilizar el estrecho marco legal aún subsistente para llevar adelante su lucha. Al mismo tiempo, tomaron conciencia de la necesidad de construir una organización clandestina de las masas que fuera la columna vertebral de la lucha contra la dictadura y que permitiera articular y dirigir todas las otras formas de lucha y organización.
Así se comenzó a activar los sindicatos, organismos gremiales y comunitarios, ejerciendo diversas formas de presión sobre los dirigentes amarillos o designados por la dictadura; se multiplicaron las organizaciones semilegales, vinculadas a la defensa de los presos políticos, la ayuda a los cesantes, a las viudas y huérfanos, etc. nacieron los Comités de Resistencia CLANDESTINOS formados por 3, 5 ó 7 miembros en las fábricas, fundos, escuelas, poblaciones, etc. Todas estas formas de organización constituyen el Movimiento de Resistencia Popular contra la dictadura, siendo los Comités de Resistencia su núcleo fundamental.
Estas nuevas formas de organización y las formas de lucha por ellas desarrolladas (presión en el caso de las organizaciones legales; propaganda, ayuda solidaria con las organizaciones semilegales; agitación, organización, boicot, sabotaje menor, etc. en el caso de los Comités de Resistencia) comenzaron a cobrar masividad a partir de mayo 74, cuando el naciente Movimiento de Resistencia «Popular y el MIR desarrollaron una vasta ofensiva de propaganda y agitación.
lunes, 21 de abril de 2014
domingo, 20 de abril de 2014
sábado, 19 de abril de 2014
jueves, 17 de abril de 2014
miércoles, 16 de abril de 2014
Extracto del libro La violencia en la construccion identitaria mirista
Miguel Enríquez y los jóvenes: de la palabra a la acción.
El segundo eje, se abre con la llegada de jóvenes revolucionarios, caracterizados
por una motivación distint
a a la de sus compañeros más viejos. Lo anterior los llevará a
entablar diferencias sustanciales entre ambos grupos, pero que no significarán quiebres. De
ese modo, con la realización del III Congreso, en diciembre de 1967, Miguel Enríquez
llegaba a la sec
retaría general a la edad de 23 años y junto a él, el Secretariado Nacional
quedó compuesto por los jóvenes Bautista Van Schouwen (24), Luciano Cruz (23), Sergio
Pérez (24) y Sergio Zorrilla (22).
Esta nueva generación se caracterizará por la categoría q
ue llamaremos “voluntad
de actuar”
25
, es decir, desde la reflexión en torno al agotamiento de una vía pacífica,
representada por los partidos gradualistas, se exponía que era “la hora” de hacer la
revolución, pues el ejemplo de Cuba así lo definía y las exp
eriencias revolucionarias
históricas, al igual que las coetáneas a ellos, servían como sustento teórico
-
político para
comenzar
la acción. Pronto, nuevos imaginarios se plegaban a la identidad juvenil de esta
generación. Así, el “matar o morir”, comenzaba a
primar dentro de esta generación
26
. Este
bloque jovial incorporará la
necesidad de hacer verdadera realización de las líneas
programáticas
fundadas en el nacimiento del MIR, lo que a su vez, marca continuidades
políticas e históricas.
martes, 15 de abril de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
sábado, 12 de abril de 2014
El Arado y el Mar es una escuela de cuadros políticos, dirigida a todas aquellas individualidades y organizaciones interesadas en indagar en la teoría y la practica socialista.
Participamos de la corriente política guevarista, pues es el eslabón mas avanzado del acervo socialista mundial y sintetiza las luchas del humano en su búsqueda de una sociedad mas justa, donde la premisa “amaos los unos a los otros” de los cristianos primitivos, sea la guía del accionar político y económico.
Participamos de la corriente política guevarista, pues es el eslabón mas avanzado del acervo socialista mundial y sintetiza las luchas del humano en su búsqueda de una sociedad mas justa, donde la premisa “amaos los unos a los otros” de los cristianos primitivos, sea la guía del accionar político y económico.
viernes, 11 de abril de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
miércoles, 9 de abril de 2014
Extracto del libro
El MIR una experiencia revolucionaria
El MIR una experiencia revolucionaria
UN ATAJO REVOLUCIONARIO
En los períodos en que el movimiento de masas vive el estancamiento, o el reflujo
prolongado de sus luchas, y en que el movimiento revolucionario enfrenta situaciones de
repliegue y aislamiento, la práctica política tiende a reproducirse con muy débil presencia en
los espacios en que se encauzan la vida social y política nacional. Es habitual que en esos
períodos se produzcan crisis orgánicas, que el movimiento se atomice en pequeños grupos
separados, o incluso enfrentados, por discrepancias ideológicas y políticas las más de las
veces sin vinculación real con la lucha de clases. Esos pequeños grupos tienden a tener una
vida política internista, de discusión y reflexión autocentrada, con mínima capacidad de
iniciativa táctica. Los que logran superar el internismo avanzan en su inserción social local,
logrando a veces arraigo en su barrio, en la escuela, o la fábrica, pero difícilmente logran
una incidencia en las dinámicas políticas y sociales regionales y nacionales. La acumulación
de fuerza política es molecular, principalmente a través del reclutamiento persona a persona
y mediante un prolongado trabajo ideológico. Esta era la situación que vivíamos los grupos
revolucionarios chilenos a fines de los años 50 y principios de los 60.
martes, 8 de abril de 2014
lunes, 7 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
sábado, 5 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
jueves, 3 de abril de 2014
Extracto del libro : El MIR Chileno una experiencia revolucionaria.
Pero Miguel también le dijo a Allende con franqueza que discrepábamos de su estrategia de llevar adelante el proceso de transición al socialismo sólo dentro de la institucionalidad vigente. Le explicó que, en nuestra opinión, las clases dominantes no aceptarían el término de sus privilegios y la transformación del Estado burgués a que llevaría el desarrollo del Programa antiimperialista, antimonopólico, antilatifundista y de democratización popular que él se había comprometido a implementar como presidente. Que estábamos seguros de que la mediana burguesía se sumaría a los terratenientes y a la gran burguesía nacional y extranjera, para enfrentar juntos al gobierno popular. Y en ese enfrentamiento no respetarían la institucionalidad, recurrirían a la violencia para derrocarlo. Nosotros desconfiábamos de que las Fuerzas Armadas mantuvieran su posición constitucionalista. Nos constaba que, a pesar de sus recientes fracasos, la derecha continuaba conspirando con sectores de la oficialidad, y que en d mejor de los casos se podría lograr que una parte de las FF.AA. se sumara al campo popular, pero no se evitaría el enfrentamiento armado. Reconocíamos que el gobierno popular era una posición de poder parcial desde la cual se podía dar un impulso decisivo al proceso revolucionario, pero nuestra estrategia tenía su eje en la movilización directa de las masas y en la construcción autónoma del poder popular, incluida una fuerza militar propia que defendería su gobierno. Concluyó Miguel diciéndole que le agradecía su propuesta en nombre del MIR y en lo personal, pero que creíamos que era mejor seguir colaborando con él desde una posición de independencia. Que nuestro apoyo podía entenderse como un "apoyo crítico", pero que jamás le haríamos ninguna crítica pública sin antes reunimos con él y explicarle nuestras discrepancias con franqueza. Le dijo que siempre podría contar con nosotros para avanzar en las conquistas populares y para enfrentar a la reacción. Le aseguró que estaríamos siempre junto a él para defenderlo como presidente del pueblo. Esta fue la política y la práctica que el MIR mantuvo inalterable durante todo el gobierno de Allende. El propio presidente, conversando poco antes de su muerte con su hija Tati, mi madre, y otros colaboradores cercanos, les confidenció que él hubiera deseado tener a Miguel y sus compañeros en su gobierno porque siempre mantuvieron con él una relación respetuosa, franca, desinteresada, y consecuente.
Pero Miguel también le dijo a Allende con franqueza que discrepábamos de su estrategia de llevar adelante el proceso de transición al socialismo sólo dentro de la institucionalidad vigente. Le explicó que, en nuestra opinión, las clases dominantes no aceptarían el término de sus privilegios y la transformación del Estado burgués a que llevaría el desarrollo del Programa antiimperialista, antimonopólico, antilatifundista y de democratización popular que él se había comprometido a implementar como presidente. Que estábamos seguros de que la mediana burguesía se sumaría a los terratenientes y a la gran burguesía nacional y extranjera, para enfrentar juntos al gobierno popular. Y en ese enfrentamiento no respetarían la institucionalidad, recurrirían a la violencia para derrocarlo. Nosotros desconfiábamos de que las Fuerzas Armadas mantuvieran su posición constitucionalista. Nos constaba que, a pesar de sus recientes fracasos, la derecha continuaba conspirando con sectores de la oficialidad, y que en d mejor de los casos se podría lograr que una parte de las FF.AA. se sumara al campo popular, pero no se evitaría el enfrentamiento armado. Reconocíamos que el gobierno popular era una posición de poder parcial desde la cual se podía dar un impulso decisivo al proceso revolucionario, pero nuestra estrategia tenía su eje en la movilización directa de las masas y en la construcción autónoma del poder popular, incluida una fuerza militar propia que defendería su gobierno. Concluyó Miguel diciéndole que le agradecía su propuesta en nombre del MIR y en lo personal, pero que creíamos que era mejor seguir colaborando con él desde una posición de independencia. Que nuestro apoyo podía entenderse como un "apoyo crítico", pero que jamás le haríamos ninguna crítica pública sin antes reunimos con él y explicarle nuestras discrepancias con franqueza. Le dijo que siempre podría contar con nosotros para avanzar en las conquistas populares y para enfrentar a la reacción. Le aseguró que estaríamos siempre junto a él para defenderlo como presidente del pueblo. Esta fue la política y la práctica que el MIR mantuvo inalterable durante todo el gobierno de Allende. El propio presidente, conversando poco antes de su muerte con su hija Tati, mi madre, y otros colaboradores cercanos, les confidenció que él hubiera deseado tener a Miguel y sus compañeros en su gobierno porque siempre mantuvieron con él una relación respetuosa, franca, desinteresada, y consecuente.
miércoles, 2 de abril de 2014
martes, 1 de abril de 2014
lunes, 31 de marzo de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
viernes, 28 de marzo de 2014
Extracto de
El MIR Chileno
Una experiencia revolucionaria
LA CUESTIÓN MILITAR
El banco estaba en Bilbao al llegar a Tobalaba. Miguel me pidió que hiciéramos un estudio del local y toda la cuadra, la gente que trabajaba allí, la ubicación de la caja fuerte, las oficinas del gerente y el tesorero que guardaban las llaves, el sistema de seguridad, la vigilancia policial y sus horarios, los negocios vecinos y teléfonos desde donde podían avisar a la policía, el colegio del frente, todo... Me apoyé en James y Javier que organizaron un grupo de vigilancia y consiguieron un departamento con vista al lugar. Durante un mes observamos el movimiento del banco y de la cuadra, levantamos un plano de la distribución interna del local después de visitarlo repetidamente con diversas justificaciones. Para sorprender a la seguridad, reducirla y evitar que accionaran los sistemas de alarma Miguel, Luciano y otros compañeros se vistieron de temo y corbata como acostumbraba hacerlo la policía civil, y al Guajiro (Víctor Romeo) lo disfrazamos de carabinero para custodiar la puerta mientras se desarrollaba la operación. Al Guajiro no le gustaba el revólver reglamentario de Carabineros, y aunque le advertimos que no lo hiciera, llevó una pistola al cinto escondida bajo la camisa del uniforme verde, la cual se le cayó por el interior del pantalón al suelo justo cuando entraba al banco. Sin quererlo, ayudó a distraer a todo el personal que se quedó mirando cómo el arma rodó por el piso.
Cuando levantaron la vista se encontraron con un grupo de hombres que, agitando falsas identificaciones policiales, exclamaban:
El MIR Chileno
Una experiencia revolucionaria
LA CUESTIÓN MILITAR
El banco estaba en Bilbao al llegar a Tobalaba. Miguel me pidió que hiciéramos un estudio del local y toda la cuadra, la gente que trabajaba allí, la ubicación de la caja fuerte, las oficinas del gerente y el tesorero que guardaban las llaves, el sistema de seguridad, la vigilancia policial y sus horarios, los negocios vecinos y teléfonos desde donde podían avisar a la policía, el colegio del frente, todo... Me apoyé en James y Javier que organizaron un grupo de vigilancia y consiguieron un departamento con vista al lugar. Durante un mes observamos el movimiento del banco y de la cuadra, levantamos un plano de la distribución interna del local después de visitarlo repetidamente con diversas justificaciones. Para sorprender a la seguridad, reducirla y evitar que accionaran los sistemas de alarma Miguel, Luciano y otros compañeros se vistieron de temo y corbata como acostumbraba hacerlo la policía civil, y al Guajiro (Víctor Romeo) lo disfrazamos de carabinero para custodiar la puerta mientras se desarrollaba la operación. Al Guajiro no le gustaba el revólver reglamentario de Carabineros, y aunque le advertimos que no lo hiciera, llevó una pistola al cinto escondida bajo la camisa del uniforme verde, la cual se le cayó por el interior del pantalón al suelo justo cuando entraba al banco. Sin quererlo, ayudó a distraer a todo el personal que se quedó mirando cómo el arma rodó por el piso.
Cuando levantaron la vista se encontraron con un grupo de hombres que, agitando falsas identificaciones policiales, exclamaban:
¡Policía de Investigaciones!
¡Control de divisas!.
De acuerdo al plan, en ese momento Miguel debía subirse de un salto al mostrador y sacando el
arma conminar a todo el mundo a tenderse en el suelo. Según el estudio previo el mostrador llegaba
a la cintura de una persona, sólo que el compañero que lo midió era un flaco muy alto. Miguel, que
no era muy alto ni atlético, no logró subirse. Entonces, Luciano se subió de un brinco y para
molestar a Miguel, le preguntó riéndose: ¿ Te ayudo?. En minutos ya estaban saliendo los
compañeros con bolsas llenas de dinero. En los ventanales del colegio del frente las muchachas se
habían percatado que algo inusual sucedía. Cuando Miguel y Luciano aparecieron, los reconocieron
pues sus fotografías aparecían en las primeras planas de los periódicos. Luciano, que tenía fama de
conquistador, se detuvo a saludar a las muchachas que gritaban y aplaudían levantando ambos
brazos que sostenían sendas bolsas de dinero. El dicho dice que quien ríe último ríe mejor. Miguel,
se volvió y le dijo entre serio y riéndose: Ya. Deja de hacer el payaso, y vamos. Luciano se puso
colorado. Se subieron ambos al auto puntero, que yo manejaba. Otros compañeros estaban en el
segundo auto y cerraba la caravana un tercer vehículo con los compadres de la emboscada de
contención. Emprendimos rápido la marcha, los neumáticos chirriando en el pavimento, algunos
compañeros con medio cuerpo fuera de las ventanillas vigilando cualquier reacción. Al llegar a una
esquina frené bruscamente y lo mismo hizo el resto de la caravana: ¿Qué pasó? ¿Por qué
paraste?, preguntó alarmado Miguel. Le indiqué el semáforo del tránsito, cuya luz roja estaba
encendida, comentándole: Podemos asaltar bancos, pero las leyes del tránsito hay que respetarlas.
La carcajada fue general.
¡Control de divisas!.
jueves, 27 de marzo de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
'69-'86
La organización del MIR
El MIR es un partido formado por cuadros escogidos y con una organización político militar que se organiza en bases por frente (fábrica, empresa, fundo, escuela, población, regimiento, etc) cada una de las cuales está formada por un pequeño número de integrantes que son la política del Partido en el frente y que son los mejores elementos de la vanguardia proletaria en ese lugar.
Cada unidad de base se desarrolla en la forma mas armónica posible de modo que pueda ser la vanguardia de las masas en su frente en las más diversas situaciones (lucha gremial, lucha política abierta, lucha armada, etc.) De esta forma se asegura que en situaciones como las que vivimos bajo la dictadura, cada base tenga la mayor autonomía posible en el cumplimiento de sus tareas.
Un grupo relativamente pequeño de bases de una localidad constituyen un GPM (Grupo Político Militar) que es la unidad fundamental del MIR; es decir una unidad con capacidad política y militar que puede desarrollar todas las tareas del Partido en la localidad con la mayor autonomía e incluso (situación que puede presentarse en períodos de intensa lucha armada) en situaciones de desconexión temporal con los organismos superiores.
A nivel de cada región, provincia o grupo de comunas se forman los Comités Regionales que dan la conducción política, militar y organizativa al conjunto de los GPM de su región.
A nivel nacional, la dirección del Partido está formada por su Comité Central, en el cual se designa a algunos de sus miembros como integrantes de la Comisión Política del Partido.
La autoridad suprema del Partido es el Congreso General, quien debe decidir sobre la línea política del MIR; revisar, si es necesario, su Programa y Estrategia; pronunciarse sobre el desempeño de la dirección nacional y elegir el Comité Central y el Secretario General del MIR.
En períodos como el actual, el principio fundamental de la vida del MIR, el del centralismo democrático, se mantiene en plena vigencia; las decisiones son adoptadas democráticamente, pero una vez adoptadas son obligatorias para todo el Partido. Indudablemente esas formas democráticas deben adecuarse a las condiciones existentes; así, por ejemplo, hoy día el reemplazo de los cuadros caídos se efectúa a través de la cooptación: los restantes miembros de ese nivel de dirección designan al nuevo dirigente luego de una consulta a los niveles inmediatamente subordinados.
Para ingresar el MIR, existen también rígidas normas.
Quien desee incorporarse al MIR debe ser, primero, aceptado por la base que tiene a su cargo el frente. Es la base del MIR quien propone a ese compañero para su incorporación como simpatizante.
Luego de permanecer seis meses como simpatizante (es decir con todos los deberes de un militante pero sin ninguno de sus derechos) y si demuestra reunir las condiciones para ser militante del Partido, el nuevo miembro es ascendido a la categoría de aspirante, en la cual sus responsabilidades son aún mayores pero no tienen aún ninguno de los derechos de los militantes (elegir y ser elegido, participar en la discusión y decisión de la política del Partido, etc).
Sólo después de haber atravesado con éxito estos períodos de prueba, puede ser aceptado como militante del MIR.
De esta forma, con una política correcta, con una organización político-militar leninista, y con cuadros escogidos, el MIR se construye como el núcleo del Partido Revolucionario del proletariado chileno.
Día a día, los mejores hijos de la clase obrera y el pueblo se incorporan a nuestras filas, levantan más en alto la bandera rojinegra del Partido y de la revolución proletaria, ocupan el lugar dejado por Miguel Enríquez y decenas de camaradas asesinados por la dictadura, haciendo realidad en Chile la afirmación del Comandante Che Guevara: "En cualquier lugar que me sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que nuestro grito de guerra llegue a un oído receptivo, y nuevas manos se alcen para empuñar nuestras armas...".
La organización del MIR
El MIR es un partido formado por cuadros escogidos y con una organización político militar que se organiza en bases por frente (fábrica, empresa, fundo, escuela, población, regimiento, etc) cada una de las cuales está formada por un pequeño número de integrantes que son la política del Partido en el frente y que son los mejores elementos de la vanguardia proletaria en ese lugar.
Cada unidad de base se desarrolla en la forma mas armónica posible de modo que pueda ser la vanguardia de las masas en su frente en las más diversas situaciones (lucha gremial, lucha política abierta, lucha armada, etc.) De esta forma se asegura que en situaciones como las que vivimos bajo la dictadura, cada base tenga la mayor autonomía posible en el cumplimiento de sus tareas.
Un grupo relativamente pequeño de bases de una localidad constituyen un GPM (Grupo Político Militar) que es la unidad fundamental del MIR; es decir una unidad con capacidad política y militar que puede desarrollar todas las tareas del Partido en la localidad con la mayor autonomía e incluso (situación que puede presentarse en períodos de intensa lucha armada) en situaciones de desconexión temporal con los organismos superiores.
A nivel de cada región, provincia o grupo de comunas se forman los Comités Regionales que dan la conducción política, militar y organizativa al conjunto de los GPM de su región.
A nivel nacional, la dirección del Partido está formada por su Comité Central, en el cual se designa a algunos de sus miembros como integrantes de la Comisión Política del Partido.
La autoridad suprema del Partido es el Congreso General, quien debe decidir sobre la línea política del MIR; revisar, si es necesario, su Programa y Estrategia; pronunciarse sobre el desempeño de la dirección nacional y elegir el Comité Central y el Secretario General del MIR.
En períodos como el actual, el principio fundamental de la vida del MIR, el del centralismo democrático, se mantiene en plena vigencia; las decisiones son adoptadas democráticamente, pero una vez adoptadas son obligatorias para todo el Partido. Indudablemente esas formas democráticas deben adecuarse a las condiciones existentes; así, por ejemplo, hoy día el reemplazo de los cuadros caídos se efectúa a través de la cooptación: los restantes miembros de ese nivel de dirección designan al nuevo dirigente luego de una consulta a los niveles inmediatamente subordinados.
Para ingresar el MIR, existen también rígidas normas.
Quien desee incorporarse al MIR debe ser, primero, aceptado por la base que tiene a su cargo el frente. Es la base del MIR quien propone a ese compañero para su incorporación como simpatizante.
Luego de permanecer seis meses como simpatizante (es decir con todos los deberes de un militante pero sin ninguno de sus derechos) y si demuestra reunir las condiciones para ser militante del Partido, el nuevo miembro es ascendido a la categoría de aspirante, en la cual sus responsabilidades son aún mayores pero no tienen aún ninguno de los derechos de los militantes (elegir y ser elegido, participar en la discusión y decisión de la política del Partido, etc).
Sólo después de haber atravesado con éxito estos períodos de prueba, puede ser aceptado como militante del MIR.
De esta forma, con una política correcta, con una organización político-militar leninista, y con cuadros escogidos, el MIR se construye como el núcleo del Partido Revolucionario del proletariado chileno.
Día a día, los mejores hijos de la clase obrera y el pueblo se incorporan a nuestras filas, levantan más en alto la bandera rojinegra del Partido y de la revolución proletaria, ocupan el lugar dejado por Miguel Enríquez y decenas de camaradas asesinados por la dictadura, haciendo realidad en Chile la afirmación del Comandante Che Guevara: "En cualquier lugar que me sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que nuestro grito de guerra llegue a un oído receptivo, y nuevas manos se alcen para empuñar nuestras armas...".
martes, 25 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
Guerra Del Pueblo, Ejercito Del Pueblo - Vo Nguyen Giap
Guerra Del Pueblo, Ejercito Del Pueblo - Vo Nguyen Giap
Lo invito a leer el Prologo de Ernesto Che Guevara
Lo invito a leer el Prologo de Ernesto Che Guevara
jueves, 20 de marzo de 2014
miércoles, 19 de marzo de 2014
martes, 18 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
domingo, 16 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
La confesion del teniente Kenny y los crimenes del regimiento Buin
Dramático
relato involucra al ex capitán Víctor Echeverría, padre de la renunciada
subsecretaria
La confesión del teniente Kenny y los crímenes en el regimiento Buin
Tras
la sentida revelación judicial del oficial en enero pasado, ahora el juez
Carroza debería iniciar una amplia rueda de nuevos interrogatorios que llegaría
hasta insospechadas esferas, partiendo por quienes todos sindican como el
capitán al mando de la Sección II de Inteligencia: Víctor Echeverría, a cargo de
los detenidos en el Buin.

Faltaban
cinco días para la primera Nochebuena después del golpe cívico-militar de 1973.
Esa tarde del 19 de diciembre, el comandante del Regimiento Buin, Felipe Geiger,
dio una orden:
–Saquen
a los tres detenidos de la Cárcel Pública y mátenlos. No los quiero de vuelta
aquí. Después lleven los cuerpos a la morgue. Digan que los encontraron
botados.
Eran
las ocho y media de la noche de ese día 19. Una patrulla del Regimiento Buin
llegó hasta la cárcel de calle General Mackenna, frente al Cuartel General de la
Policía de Investigaciones.
La
patrulla viajaba en una camioneta tres cuartos. La orden de sacar a los tres
detenidos la llevaba extrañamente el tenienteKenny Aravena
Sepúlveda, del Buin, y no los
capitanesGuido Riquelme Andaur y Carlos Rudloff Molina, pese a ser de mayor
graduación. ¿Por qué? Porque ambos capitanes no eran del contingente del
Buin.
Habían
llegado el mismo 11 de septiembre de 1973 en comisión de servicio desde la
Academia de Guerra para reforzar el regimiento, junto a los capitanesRicardo
Hidalgo Rueda yVíctor
Echeverría Henríquez.Al interior del Buin se había descubierto una pequeña
célula del MIR y se inició una investigación.
El
teniente Kenny se presentó en la guardia de la cárcel y dio los nombres de los
tres prisioneros que debía retirar: Jorge Pacheco Durán tenía 20 años, era artesano y militante
de la Izquierda Cristiana. Denrio Álvarez Olivares cumplía ya 17 años, era dirigente
universitario y militaba en las Juventudes Comunistas. Ernesto Mardones Román tenía 19 años y era estudiante
universitario.
El
oficial de Gendarmería a cargo esa noche no se achicó, le exigió a Kenny que
llamara por teléfono al Buin al comandante Geiger. Quiso hablar con el
comandante y que éste le certificara que el teniente tenía la orden suya para
sacar a los presos. Así ocurrió.
Esa
llamada resultó fatal para la patrulla, pues quedó un registro del
secuestro.
–Teniente,
y además me tiene que firmar este libro donde consta que usted retiró estos
detenidos –le dijo el oficial de Gendarmería a Kenny.
Peor
todavía. Ahora estaba el nombre y la firma del teniente en el libro de registro.
Pero Kenny no se preocupó. En ese momento, en el país mandaban ellos y los
fusiles.
Otros
dos tenientes del Buin acompañaban a Kenny: Roberto Hernández y Ernesto Bethke Wulf. La patrulla la integraban cinco
oficiales de Ejército en servicio activo.
Los
tres muchachos habían sido arrestados el 3 de octubre de 1973 por integrantes de
la Policía de Investigaciones, conducidos a su cuartel de General Mackenna,
luego llevados al Buin y desde ese regimiento conducidos a la Cárcel Pública, de
donde ahora los sacaban. Pero esta vez era el destino final.
El
teniente Bethke tenía otra historia: era uno de los que habían asesinado al
cantautor Víctor Jara en el Estadio Chile el 14 de septiembre de 1973 y por ello
hoy está procesado.
Subieron
a los tres detenidos en la parte posterior de la camioneta. Ya había caído la
noche. Ahora los que mandaban eran los capitanes Rudloff y Riquelme.
En
el proceso por estos tres homicidios, que instruye el juez Mario Carroza, no
está claro aún quién recibió la orden de matar a los prisioneros de parte del
comandante Geiger. Si Rudloff, Riquelme, Hidalgo o Echeverría, los cuatro
capitanes que llegaron desde la Academia
como expertos. Kenny sostiene que no fue él quien la
recibió. Que sólo sabía que debía retirar a los tres y llevarlos al Buin. Varios
declaran en la causa que el capitán Echeverría era quien llegó para hacerse
cargo de la Sección II de Inteligencia del Buin, a cargo de los detenidos. Al
menos eso es lo que hasta ahora está establecido en la investigación
judicial.
Pero
el comandante Geiger ya murió, lo mismo que Rudloff. Tampoco se sabe aún quién
eligió a la patrulla de los cinco oficiales.
El
teniente Kenny se sorprendió cuando se dio cuenta de que uno de los dos
capitanes, el que conducía la camioneta, no enfiló rumbo al Buin, sino directo
hacia el norte de Santiago. Kenny sostiene en la investigación que no sabía cuál
era el verdadero destino de los presos, que sólo estuvo a cargo de su retiro
desde la cárcel. Pero no se atrevió a discutir la orden del capitán de la
Academia. Imaginó rápidamente cuál sería el desenlace.
¡MÁTENLES DE A UNO!
Las
calles de Santiago estaban vacías por el toque de queda. La camioneta siguió
avanzando a gran velocidad hacia el norte, hasta que el conductor detuvo su
marcha. En el interior, los tres prisioneros no pronunciaron palabra. Tampoco
los capitanes les habían dicho nada. Uno de los capitanes dio la orden a los
tres tenientes:
–Bajen
a los prisioneros. Cada uno de ustedes se hace cargo de uno de ellos. Hay que
matarlos, esa es la orden.
En
medio de la cerrada oscuridad y el sepulcral silencio en la cantera abandonada
de Colina, con su fusil Garand, Kenny le disparó directo a la
cabeza al que le correspondió. Evitó mirarlo a los ojos. El cuerpo cayó inerte a
sus pies.
Los
otros dos prisioneros fueron asesinados por la espalda por los tenientes Bethke
y Hernández.
De
acuerdo a los protocolos de autopsia, Pacheco recibió cuatro balazos: uno en el
cráneo y tres en el tórax. Álvarez recibió dos disparos y Mardones seis
tiros.
–Suban
rápido los cuerpos a la camioneta, los llevamos a la morgue –ordenó uno de los
capitanes.
El
vehículo partió a toda velocidad por la carretera. En la morgue entregaron los
cuerpos sin identidad. Dijeron que encontraron “a estos NN muertos al borde de
la carretera”. Después volvieron todos al regimiento. Los capitanes se
dirigieron al casino de oficiales a reforzar el ánimo con algunos tragos.
El
10 de octubre de 2013, el juez Carroza procesó al ahora teniente coronel
retirado Kenny Aravena como autor de los tres homicidios. La única información
certera que el juez tenía era que estaba probado que había sido Kenny quien
había sacado a los prisioneros desde la cárcel. Lo acreditaba la llamada del
gendarme al comandante Geiger, pero sobre todo la firma de Kenny estampada en el
libro de registro del penal.
A
fines de 2013, el magistrado cerró la investigación. No había logrado obtener
otra pista certera para encausar a nadie más. Misteriosamente, hasta entonces en
el proceso sólo había podido quedar establecido que los tres detenidos llegaron
de la cárcel al regimiento, y desde allí se les perdió la pista hasta que sus
cuerpos aparecieron en la morgue de Santiago como NN.
Todos
los interrogados habían mentido. Incluso Kenny. Cuando el juez le preguntó
directamente por los tres cuerpos, éste dijo “no recuerdo esta situación para
nada”.
Bethke
lo mismo: “Me parece extraño que personal del Buin los haya retirado desde la
cárcel”. El ahora general retirado Guido Riquelme, afirmó: “No tengo
conocimiento alguno, ignoro todo tipo de información”. Ninguno de los
interrogados sabía nada, y habían sido
los autores de los asesinatos de acuerdo a lo que ahora se conoce.
“QUIERO RECAPACITAR”
A
Kenny le afectó el procesamiento y su arresto decretado. En medio de la angustia
meditó. Hasta que el 10 de enero de 2014 confesó todo al juez Carroza. “Quiero
recapacitar. Estuve nervioso y confundido. Temeroso de encubrir a terceros que
dieron la nefasta orden de eliminar a tres detenidos”. Con su maciza confesión
el juez reabrió la investigación. Ahora todo parte de nuevo. Ahora el magistrado
tiene una confesión y Kenny está firme en sus dichos. Su abogado Jorge Balmaceda
lo convenció de que hablara, que no cayera solo. Que no podía permanecer
envuelto en el manto de la lealtad hacia sus camaradas de armas.
¿A
quién le dio la orden el comandante Geiger de matar a los prisioneros? ¿Se la
dio a uno de los capitanes que iban en la patrulla o se la dio a uno de los
otros dos capitanes provenientes de la Academia que esa noche permanecieron en
el regimiento? Eran los capitanes de la patrulla quienes sabían que debían
matarlos. A quien no parece que el comandante Geiger le diera la orden mortal es
al capitán de la Academia Ricardo Hidalgo. Según él, no estuvo de acuerdo con el
Golpe de Estado y su actuar le costó la baja del Ejército, promovida por el
coronel Manuel Contreras Sepúlveda cuando éste fue director de la Academia de
Guerra.
“El
coronel Contreras obtuvo la firma de mis compañeros de curso en la Academia,
pidiendo que me exoneraran de la institución porque no era de confiar, me dieron
de baja con el grado de mayor”, declaró Hidalgo al juez.
Hidalgo
sostiene que mientras estuvo en el Buin habló con el abogado Roberto Celedón,
que permanecía prisionero en un lugar “incomunicado y separado del resto de los
detenidos y cuya custodia estaba a cargo del Departamento de Inteligencia”.
Afirma
que, tiempo después, se topó con el abogado Celedón en la calle: “Nos saludamos
y conversamos unos minutos”.
La
confesión del actual teniente coronel (r) Kenny Aravena es una gota de agua en
el desierto del secreto de los pactos de silencio. En medio de algo más de mil
600 procesos abiertos a la fecha, estas confesiones certeras que aclaran los
hechos de un crimen y sus autores, no son más de tres o cuatro. Un secreto
guardado por 40 años.
Son
más de mil 600 causas, porque con las mil 200 querellas que interpuso en 2011 la
Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, suman esa cantidad.
Pero
¿quiénes mataron a los hermanos Arturo y Francisco Deila Santos,
20 años de edad cada uno, Luis
Miranda Gálvez, 36 años,
gásfiter, y Manuel Pacheco
Sepúlveda, 19 años,
comerciante ambulante? Estas cuatro personas fueron detenidas entre el 14 y 15
de octubre de 1973 en el Parque Santa Mónica de Conchalí y conducidos al
regimiento Buin, desde “donde se les pierde el rastro”. No obstante, al igual
que lo sucedido con los anteriores tres prisioneros, sus cuerpos aparecieron en
la morgue de Santiago con impactos de bala. Hasta ahora, ninguno confesó por
estos otros crímenes, de igual factura al anterior. Tarea también para el juez
Carroza, que ya tiene al menos una hebra conductora con la confesión de
Kenny.
De
lo que se desprende del proceso, existiría otra patrulla con oficiales
integrantes del Buin y al parecer también con participación de los capitanes que
llegaron desde la Academia de Guerra a reforzar, que podrían ser los autores de
los crímenes contra estas otras cuatro víctimas.
¿Quién
fue, el oficial del Buin o alguno de los cuatro capitanes allegados allí desde
la Academia de Guerra, el que mató al niño de ocho años Héctor González Yáñez,
mientras jugada a la pelota en una cancha al interior de la empresa Endesa.
S.A., en la comuna de Cerro Navia, el 26 de septiembre de 1973? Este es otro
crimen vinculado a los luctuosos episodios del regimiento Buin que indaga el
ministro Carroza.
Tejas
Verdes de San Antonio, la Escuela de Artillería de Linares y el regimiento
Tucapel de Temuco, los regimientos Tacna y Buin de Santiago, aparecen como los
cuarteles donde más crímenes se cometieron tras la asonada cívico-militar del 11
de septiembre de 1973.
Tras
la dramática confesión del teniente Kenny en enero pasado, ahora el juez Carroza
debería iniciar una amplia rueda de nuevos interrogatorios que llegaría hasta
insospechadas esferas, partiendo por quienes todos sindican como el capitán al
mando de la Sección II de Inteligencia: Víctor Echeverría, a cargo de los
detenidos en el Buin.
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